Hay que empezar diciendo que el título de este escrito es fiel a la verdad. En América Latina existen dos términos que evitan que haya confusión: “política” para lo que realmente significa y “politiquería” para el lamentable espectáculo al que nos suelen tener acostumbrad@s los personajes arribistas, incapaces y absolutamente faltos de ética que integran la mayor parte (afortunadamente, no todo) de los mal llamados parlamentos.

Pero vayamos al tema que nos ocupa. Entre todo lo que podríamos contestar del aluvión de mentiras y manipulaciones de los últimos días, para lo cual no se nos concede ni un ápice de espacio en los medios desde el pasado día 8 de febrero, optaremos por hacer una somera valoración de la comparecencia extraordinaria celebrada el pasado día 20 de febrero en el Ayuntamiento, a colación del folleto que condena la moderna Inquisición. Iremos por orden, y comenzaremos, no por los grupos “políticos”, sino por lo más destacado de la prensa aragonesa:

-Para Carlota Gomar, de El Periódico de Aragón, las más de dos horas de debate y las valoraciones por parte del Gobierno Municipal sobre la estrategia de la reducción de riesgos (con 21 años de trayectoria en el Estado, recordemos, y recogida en los planes estatales y autonómicos sobre drogas) y sobre las condiciones de los presupuestos participativos, merecen el titular: ZeC no supervisó el contenido del folleto que explica cómo drogarse”. Lo peor es que ni el contenido del artículo ni el de todos los anteriores firmados por la misma persona relativos al ya famoso folleto no mejoran el titular.

-Para Heraldo de Aragón, el titular adecuado es: ZEC sigue defendiendo su folleto sobre drogas y rechaza retirarlo”, con el subtítulo: A petición del Grupo Popular, Broto ha comenzado su comparecencia remarcando que “la información nunca debería ser un problema” y que lo que recoge el folleto se enmarca dentro de la reducción de daños.”, todo ello sin duda mucho más adecuado y ajustado a realidad. Cierto que luego el artículo yerra cuando afirma que “El polémico folleto, que salió a la luz a principios de mes, fue impulsado por la Junta de Distrito del Casco Histórico y comparaba sustancias como la cocaína, el cannabis o el speed con la cafeína o el paracetamol, y daba consejos sobre el uso de estas drogas.” Ya hemos explicado hasta la saciedad que decir que una serie sustancias son drogas (algo indiscutible desde el punto de vista farmacológico; lo dice la OMS, no nosotr@s) no equivale a equipararlas ni a decir que todas tienen los mismos caracteres o riesgos. Respecto a su aparición, el folleto fue publicado en septiembre y presentado en sendos debates públicos. Sin embargo, la publicación de Heraldo, al menos en su versión digital (tomada de EFE), es respetuosa con lo que se dijo en el Salón de Plenos, recoge de modo equilibrado las diferentes intervenciones y, sobre todo dado el nivel desinformativo de estos días, es bastante correcta respecto a los parámetros que debe cumplir una noticia.

Pasando ya a los grupos parlamentarios, Carmelo Asensio, de Chunta Aragonesista, quien en días anteriores había acusado al Gobierno Municipal de actuar como Pinochet, nos confirmó que sabe más o menos lo mismo sobre historia que sobre políticas de drogas, es decir, nada, y que actúa con la misma ética en todos los temas, es decir, ninguna. Asensio, eso sí, procuró intervenir una sola vez para minimizar su demostración de ignorancia.

Por su parte, Reyes Campillo, desde la bancada del PP, se atuvo al guión: tapones en los oídos y repetición de la cantinela de estos días, ignorando (voluntariamente) no sólo lo que se le explicó sobre las políticas públicas sobre drogas (que ella parece desconocer); no sólo lo que contenían los cuadernos que firmó (sin duda, sin siquiera leerlos) el Señor Azcón en el 2002; no sólo lo que su partido firmó en Consejo de Ministros el pasado día 9 de febrero (la citada Estrategia Nacional de Adicciones, ENA)…; también el hecho de que las partes “malditas” de este cuaderno están literalmente copiadas de materiales que sella el propio Ministerio de Sanidad y Consumo. Dichos textos se le presentaron allí mismo, además. Ceguera voluntaria, añadida a la también voluntaria sordera, fue la respuesta obtenida.

Añadido a esto, Campillo continuó con la machacona campaña de desprestigio personal contra quien esto escribe y que, aunque les duela, lleva 16 años trabajando en el tema: impartiendo charlas públicas sobre drogas, tanto desde el punto de vista económico-político, como social y también farmacológico; impartiendo cursos homologados por DGA, etc. Por cierto que, respecto a lo de “activista radical licenciado en historia”, si no les importa, sería mejor que tampoco mintieran al respecto del contenido de la tesis doctoral (el análisis de los manuales escolares de historia en España desde la Ley General de Educación de 1970; con contrapuntos comparativos de otros lugares, eso sí…) no sobre la Revolución Cubana (no habría ningún problema por ello, aclaro; simplemente no es así), ni sobre la fecha de su lectura: 2014, no 2011.

En la lamentable intervención de la concejala, esta también extrajo textos de algunos de los enlaces que hemos publicado en nuestras redes. Lo mejor, sin duda, y porque no podemos alargarnos más aquí, es que consulten l@s lector@s mism@s nuestra página, y también las de las demás asociaciones de reducción de riesgos. Lean, comparen y juzguen. Con un poco más de criterio que esta persona, a poder ser.

Para rematar el desesperado intento de desprestigio de nuestra asociación, Campillo hizo referencia al comunicado de apoyo, a Consumo ConCiencia en particular y a la reducción de riesgos en general, que firmaron asociaciones de todo el Estado y hasta siete de fuera de nuestras fronteras: Asociación Hegoak Elkartea, Fundación ICEERS, Ai Laket!!, Fundación Renovatio, Asociación Orain, ARAFAC, Hazkund, Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas (IDPC; que agrupa decenas de organizaciones de todo el mundo), Intercambios Asociación Civil (Argentina), Centro Cáritas de Formación para la Atención de las Farmacodepencias y Situaciones Críticas Asociadas (México), Acción Técnica Social (ATS) en Bogotá, (Colombia), Association for Safer Drug Policies (Noruega), Asociación Costarricense para el Estudio e Intervención en Drogas (ACEID), International Centre for Science in Drug Policy (Canadá). Quizá en la fase más esperpéntica de su intervención (y es complicado señalar algo por encima del resto) la concejala del Partido Popular se desmarcó diciendo “les apoyan organizaciones, todas vascas”. No sabemos qué es más lamentable: el hecho de que confunda organizaciones vascas con catalanas (todo les parece lo mismo a esta gente; ¡¡los demonios!!) y con aragonesas como ARAFAC; que también le parezcan vasc@s l@s londinenses, bonaerenses, colombian@s, mexican@s, cosatarricenses, canadienses o norueg@s, o el mero hecho de que ser vasc@ le parezca algo merecedor de desprestigio. La próxima vez que esta señora quiera hacer el más absoluto ridículo le recomendamos un espacio privado, no el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Zaragoza.

Pasando de página, porque si no no acabaríamos con la intervención del PP, diremos que no tenemos casi palabras para el nivel de Lola Campos, la representante del PSOE. Podríamos valorar lo que incluía su partido en el programa electoral de 1982 y cómo luego en el gobierno hicieron casi lo contrario. O también las subsiguientes contradicciones al instaurar la (lamentablemente) inolvidable “Ley Corcuera”. También su demagogia actual, o el simple hecho del desconocimiento, del doble discurso, etc. Respecto al nivel de su intervención, veamos… El folleto, para ella, tiene un contenido “más antiguo que el barandado del coro” y aseveró que, como público o como madre “les mandaría a la porra” por este folleto y exigió al Ayuntamiento que retiren este “bodrio”. Por cierto que también dijo que quien lo escribió “también tiene pinta de ser más antiguo que el barandado del coro”. Se describe ella misma, sin duda. Sólo añadiremos que sería deseable que, como público y como madre, preguntase a la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumn@s de Aragón (FAPAR) y a quienes han asistido a los diez talleres para AMPAS impartidos estos últimos dos años por Consumo ConCiencia por la calidad de los mismos. Ahí están, por escrito, las valoraciones de las AMPAS, en la que además nos solicitan que hagamos talleres con sus hij@s. Pregunte también si quiere a los y las docentes que han sido alumn@s en nuestros cursos de formación de profesorado; homologados por la DGA durante los últimos 7 años, les recuerdo.

Respecto a Cristina García, de Ciudadanos, esta por supuesto repitió el mantra de la accesibilidad al cuaderno, a lo cual contestaremos en primer lugar que quien lea la introducción y vea el cuaderno completo (de 32 páginas en A5 con letra pequeña) y crea que está dirigido directamente a adolescentes y jóvenes, que se lo haga mirar, por favor… También podríamos decir que en las dos presentaciones públicas realizadas en septiembre (tal como se reflejaba en el proyecto aprobado y votado) sí hubo un rico debate, no la lamentable acumulación de titulares y exabruptos de estos días, y a ellas acudieron vecinos y vecinas preocupad@s por el tema en el barrio (como tanta gente) y representantes de los servicios sociales municipales, de la educación de calle, del Centro de Salud de San Pablo, etc., que eran y son a quienes esencialmente y en primera derivada está dirigido el texto. Obviamente, la población diana final, una de ellas, no la única, sí es la juventud, como en todas las políticas preventivas, ENA incluida (lean las páginas 40-41 de este documento, por favor); desde luego no va a ser la franja poblacional de l@s mayores de 70 años. A veces contestar a ciertas barrabasadas da la sensación de estar insultando a la inteligencia de la gente pensante; discúlpesenos por ello…

Pero queríamos resaltar de esta intervención, que García nos instó a leer el demoníaco contenido del texto en la parte referida al cannabis.

A la súbdita de Ciudadanos le pareció escandaloso que se describan algunos efectos de la sustancia, que tal vez quiera desmentir con sus excelsos conocimientos. Pero lo más llamativo es que mantenía su escándalo por la afirmación de que “el consenso científico sobre sus efectos terapéuticos establece que el cannabis genera disminución de dolor neuropático y mejora la calidad del sueño de mantenimiento, aunque hay otras muchas aplicaciones señaladas por diversos estudios”, rematando indignada que según eso el cannabis era maravilloso y que el folleto viene a decir que si le doliera la espalda en lugar de tomar un relajante muscular podría consumir marihuana.

No nos hagan hablar, por favor, del tetrazepam (Myolastán) que ya no se receta, o del uso actual del diazepam (Valium) como relajantes musculares. Tampoco nos hagan repetir la absoluta obviedad de que el cannabis ni es maravillloso ni es el demonio, sino que tiene aplicaciones y riesgos, como todas las drogas, y que sólo el conocimiento hará que los posibles beneficios terapéuticos primen sobre los efectos indeseados. Pero es que de terapia queríamos hablarles, porque la señora García no sólo desconoce la política de la reducción de riesgos, no sólo desconoce los efectos de los cannabinoides (¿sabrá siquiera que existe un sistema endocannabinoide en nuestro cuerpo?) sino que desconoce también el propio programa de su partido, que ya en las elecciones de 2015 proponía regular el uso terapéutico del cannabis (ver las páginas 173-4 de dicho programa). La verdad es que nos sorprende sobremanera esta cierta esquizofrenia política que, en este caso, parece que no es atribuible a los efectos secundarios de un consumo problemático de esta planta…

Lo cierto es que estamos contestando a “argumentos” y a acusaciones concretas, pero debemos insistir en que el auténtico fondo de la cuestión es que se nos utilizado como arma arrojadiza contra el Gobierno Municipal y que no nos veríamos obligad@s a escribir todas estas obviedades ni a contestar a acusaciones de este nivel si estuviéramos realizando el mismo trabajo bajo el gobierno de partidos de otro signo.

Acabamos ya este repaso, pero no sin antes dedicar unas líneas al propio grupo de ZeC, algo que nos parece de justicia. Consumo ConCiencia no es un proyecto de ZeC. Consumo ConCiencia no es el amiguete de nadie, y hace un trabajo que por supuesto no es apolítico (nadie lo es) pero que sí es apartidista, y recibe el principal apoyo de la Dirección General del Salud Pública del Gobierno de Aragón, como debe ser.

Respecto a la defensa que se hizo de los presupuestos participativos, nada que decir. Respecto a la defensa de la reducción de riesgos, algo que, por su formación, Luisa Broto conoce bien, casi nada que decir. Casi, porque quizá lo más “gracioso” de este lamentable caso es que el nacimiento y los primeros pasos de una asociación que trabaja específicamente en reducción de riesgos en Aragón (¡19 años después! de la primera que nació en el Estado) no ha contado con el apoyo de la Concejalía de Derechos Sociales, ni tampoco con el de la de Juventud. Este ha sido un proyecto que ha nacido a pesar de la falta de apoyo del Ayuntamiento, no gracias a él. Y, por cierto, durante las pasadas fiestas de El Pilar 2017 se nos negó desde el Consistorio la posibilidad de instalar puntos informativos en zonas de consumo. Visto lo visto, ¡¡¡Hubiera sido el apocalipsis!!!

Consumo ConCiencia nació y se sostiene con miles de horas de trabajo no remuneradas (algunos nos creemos mucho lo que hacemos; dos meses de sueldo el primer año; cinco el segundo; llámenlo activismo radical, si quieren), y haciendo frente a muchas puertas cerradas, aunque afortunadamente encontrando otras abiertas.

Agradecemos ahora a la vicealcaldesa y en general al Ayuntamiento la defensa de nuestro trabajo, por supuesto; empezando por el propio alcalde, que en su día se partió la cara en defensa de la reducción de daños y que hoy mantiene la coherencia respecto a la reducción de riesgos. Pero Consumo ConCiencia va a seguir trabajando para evitar sobredosis e intoxicaciones por adulteraciones y, con ello, para ahorrar daños a la salud y también dinero público. Seguirá proponiendo mejoras y/o estrategias complementarias en lo relativo a la educación sobre el tema. Seguirá dando el debate sobre drogas, para romper prejuicios, estereotipos y estigmas sociales; también para discutir que cárcel y multas sean las mejores soluciones a un problema de salud pública. Y lo haremos le pese a quien le pese y gobierne quien gobierne.

Javier Sánchez Arroyo, Coordinador de Consumo ConCiencia

CC BY 4.0 Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.

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