(O SOBRE LAS QUE MIENTEN) LXS ADALIDES DE LA

PREVENCIÓN BASADA EN LA EVIDENCIA”

Este es el segundo de una serie de artículos que estamos dedicando a analizar el enésimo arreón de lxs defensorxs de la “Guerra contra (algunas) drogas”; ése que ahora se extiende e impone bajo el disfraz de la cientificidad,bajo la más absoluta falsedad, de estar haciendo prevención basada en la evidencia. Tras el primero, este decálogo (en la versión resumida) de evidencias que descaradamente ignoran o sobre las que mienten lxs guardianxs de la “evidencia.1

EVIDENCIAEn ningún momento de la historia ni en ningún lugar del mundo ha existido una comunidad humana que no haya utilizado drogas.

2ª EVIDENCIATambién hoy en día, claro, usamos drogas cotidianamente todas las personas sin excepción, para muy diversos fines, y bien sean las legales o las ilegales. Todas somos consumidoras, de unas o de otras, y que la que corresponde usar es la primera persona del plural.

3ª EVIDENCIA-La instauración de la“Guerra Contra (algunas) Drogas”, de la Doctrina Prohibicionista, NADA tiene que ver con declarada protección a la salud, sino con intereses de la industria farmacéutica, con otros intereses comerciales coloniales y también con actitudes racistas, y se sostiene por su generación de superbeneficios (de dinero “negro”, y también “blanco”), por múltiples intereses corporativos (incluidos los de cierto sector“preventológico”, además de, claro,los de mafias de toda dimensión y naturaleza), por la legitimación de intervenciones militares, por la profundización en el control social y en el embrutecimiento y/o aturdimiento general, etc.

4ª EVIDENCIA- La Doctrina Prohibicionista es un sistema criminal y criminógeno, que viola principios básicos del derecho. Impone una política iatrogénicaque refuerza sistemas sociales cerrados que necesitan de chivos expiatorios, y genera una catastrófica “profecía autocumplida”.

5ª EVIDENCIA-La Doctrina Prohibicionista, y todas sus instituciones derivadas (incluido el estamento preventológico) vulnera sistemáticamente los principios científicos (en los que dice basarse) en aras de mantener dicha legislación iatrogénica y sus intereses subyacentes.

6ª EVIDENCIA- La Academia, obviamente, está imbuida de dicha Doctrina y, en tanto que aparato de reproducción sistémica, reproduce sus mitos cual órdenes. Los medios de desinformación masiva (prensa, radio TV, ciertos sectores de las redes virtuales) coadyuvan a construir el tipo de imaginario funcional a la Prohibición.

7ª EVIDENCIA- Por todo lo anterior, los materiales y las campañas preventivas son parte de ese mismo entramado desinformativo prohibicionista. “Las campañas preventivas son la expresión hecha discurso de los criterios políticos penalizadores con los que se está afrontando el tema”.“La prevención prohibicionista, camuflada bajo una pátina cientifista, ha abarcado diferentes ámbitos, a destacar el ámbito educativo (…) Sea como sea, el mensaje es inequívoco: no se debe consumir.”

8ª EVIDENCIA-A pesar de las sandeces que defienden lxs “preventólogxs de la evidencia”, con el ínclito Gregor Burkhart (jefe europeo de la “prevención”) a la cabeza sobre que “la información no protege, y puede ser perjudicial” y, simétricamente, que “la falta de información no es un factor de riesgo establecido” (sic) el conocimiento, además de un derecho, obviamente es un factor de protección. No el único, claro; no en todos los casos el más importante, lógicamente, pero sí uno insoslayable. La actual preventología dominante dice que informar no sirve para nada, peronunca se plantea qué “información” está dando.

9ª EVIDENCIA- Ningún/aeducador/a con algo de conocimiento y de ética habla de “fracaso escolar” de niñxs concretxs, individualizando problemas socioeducativos. En todo caso habría que hablar de fracaso del sistema; educativo y general. Lo que corresponde es analizar las condiciones por las que unas y otros se adaptan mejor o peor al sistema educativo y,respecto a ello, la variable fundamental (o el conjunto de ellas, más bien) es el nivel socioeconómico y educativo de lxs progenitorxs. Desde luego no lo es el consumo de drogas, como indecentemente afirman algunas entidades “preventoevidenciadas”, con muy poco conocimiento o con muy poca vergüenza y honradez intelectual.

10ª EVIDENCIAPor todo lo anterior, y ya que en sus textos lxs “preventólogxs de la evidencia” reiteran cansinamente que los objetivos de una acción preventiva deben ser ajustados y realistas; adecuados y no iatrogénicos, la prevención debería tener como horizonte la reducción del consumo problemático. El objetivo general, por tanto, no debe, ¡ni puede! ser el “consumo cero”, lo cual (exceptuando casos particulares que por diversos motivos lo ameriten como táctica adecuada) en tanto que sociedad, no sólo es imposible sino además indeseable.

Se trata de trabajar por una adecuada educación sobre drogas, con mirada amplia (desde el análisis antropológico, histórico, sociológico, económico-político, sanitario, farmacológico, químico, educativo…) integrada en una todavía más necesaria y amplia educación para la salud.

En suma: Sólo desde un marco de abordaje diferente, basado en la real protección de la salud pública, de la seguridad pública y de los derechos y, por tanto, basado también en la ciencia, y no desde uno erigido en base a falsos constructos y sustentado en el sistema penal, podemos hacer algo digno de ser llamado “prevención”. Eso sí es una evidencia

1 Se puede ver aquí el primero de ellos, https://consumoconciencia.org/analisis-critico-a-la-prevencion-de-drogas-basada-en-evidencia/, y aquí el segundo en su versión extendida:

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