COMPOSICIÓN:

Ácido Gammahidroxibutírico en concentración variable, generalmente disuelto en agua.

El mal llamado “éxtasis líquido”, nada tiene que ver con el “éxtasis” (MDMA) ni en composición ni en efectos.

PRESENTACIÓN:

El GHB es un polvo blanco, que habitualmente se presenta disuelto en agua, dentro de frasquitos pequeños (“biberones” o “potes”) o en botellitas.

PROPIEDADES:

El GHB ha sido y es utilizado en medicina por sus propiedades anestésicas y facilitadoras del sueño. En Italia se usa en el tratamiento del alcoholismo y en el ámbito del culturismo ha sido utilizado en busca de supuestos efectos anabolizantes. Produce relajación, desinhibición y sensación de bienestar, facilitando las relaciones sociales. En dosis bajas, también puede influir positivamente en la sexualidad, gracias al mencionado desbloqueo de las inhibiciones y a que puede incrementar la sensibilidad al tacto y la capacidad eréctil, así como retrasar y potenciar los orgasmos. Los efectos aparecen muy rápidamente (10-20 minutos) y duran aproximadamente una hora y media o dos, con post-efectos más suaves que pueden prolongarse otro par de horas.

POSOLOGÍA:

En dosis inferiores a 1 gramo el GHB produce una suave relajación acompañada de un descenso en la ansiedad y una moderada desinhibición. Cantidades de entre 1 y 2 gramos producen una relajación intensa con sensaciones de calma, pasividad y somnolencia. Hay quienes experimentan cambios positivos en el estado de ánimo así como quienes ven incrementadas sus capacidades para apreciar la música o bailar. No obstante, aparecen también efectos secundarios como la pérdida de coordinación o las dificultades en el habla. Dosis de 2 a 4 gramos producen relajación profunda que, en la mayoría de los casos, da lugar a que el usuario se quede dormido durante un período de 2 a 4 horas. Aún así, hay quienes experimentan euforia y desinhibición. Cantidades superiores a los 4 gramos suelen producir sueño profundo, de modo que resultará casi imposible despertar a la persona durante 3 o 4 horas. Las cantidades señaladas hacen referencia al GHB en polvo. Cuando se presenta en forma líquida las dosis suelen medirse por tapones o por botes y, en cuanto que la concentración es variable y desconocida, resulta bastante más complicado calcular las cantidades con exactitud.

CONTRAINDICACIONES:

En niños, mujeres embarazadas y mujeres en período de lactancia. Si se padecen enfermedades hepáticas (del hígado) o del riñón. Si se ha de conducir vehículos o manejar maquinaria peligrosa.

El uso de GHB está médicamente contraindicado en personas que padezcan trastornos respiratorios o cardiacos, en casos de hiperprolactinemia, en pacientes epilépticos o que sufran convulsiones, así como en individuos aquejados por el Síndrome de Cushing.

PRECAUCIONES:

Dado que existe un margen muy pequeño entre las cantidades de GHB que producen desinhibición y aquellas que producen sedación, conviene ser extremadamente cuidadosos con la dosis que se consume. En vista, además, de lo aparatoso y/o peligroso que puede resultar quedarse sedado en un bar o una discoteca, es recomendable que el consumidor primero se familiarice con los efectos del GHB en un entorno controlado (una casa, por ejemplo), consumiendo dosis bajas y aumentándolas levemente en ocasiones posteriores hasta encontrar la cantidad que le aporta los efectos deseados. Asimismo, ante cada nueva partida es aconsejable probar una pequeña dosis (un tercio del bote o un tapón) para conocer su potencia.

En términos de seguridad la mezcla con alcohol está absolutamente desaconsejada. No obstante, en caso de realizarla es fundamental reducir las dosis de GHB y espaciar las tomas, beber con moderación y optar por bebidas de baja graduación. Como en el caso del GHB por sí sólo, convendría que el consumidor se familiarizase con los efectos de esta combinación en un entorno seguro y empezando por utilizar cantidades bajas.

De cara a facilitar la adecuada respuesta ante una reacción adversa, es más seguro tomarlo en compañía, habiéndola informado previamente de que se va a consumir GHB. Es recomendable consumirlo en dosis individuales de modo que cada cual sepa exactamente lo que toma. Cuando se mezcla con otra bebida para que varias personas lo consuman de un mismo vaso, el GHB se deposita en el fondo, por lo que el último en beber es quien consume la mayor parte, resultando fácil que se sobredosifique.

Existe riesgo de sufrir quemaduras de la vía digestiva debido a que, algunas veces, los fabricantes

no han neutralizado bien el producto y presenta un pH demasiado ácido. Es recomendable medir el pH del producto que se va a ingerir con algún sistema (como el papel indicador) y asegurarse que tiene un pH neutro o cercano a él.

El uso habitual produce tolerancia y dependencia por lo que se recomienda evitar los consumos frecuentes durante largos períodos de tiempo.

EFECTOS SECUNDARIOS:

Pueden darse mareos, náuseas, vómitos, visión borrosa o doble, descoordinación y somnolencia. En ocasiones pueden producirse dolores de cabeza, contracturas musculares y, más raramente y asociadas al uso de dosis altas, diarrea, amnesias y convulsiones.

Al día siguiente hay quien sufre un leve aturdimiento, mareos o dolores de cabeza, aunque muchas otras personas se sienten especialmente despejadas y de buen ánimo.

OTROS EFECTOS SECUNDARIOS:

Su posesión o consumo en lugares públicos está sancionado (desde la puesta en vigor de la “ley mordaza”) con una multa mínima de 601 euros. El tráfico, por considerarse legalmente (en base a la jurisprudencia) como una “sustancia altamente perjudicial para la salud”, es considerado delito penal, y acarrea entre 3 y 6 años de cárcel.

INTERACCIONES:

La combinación de GHB con cualquier otro depresor del sistema nervioso central (alcohol, tranquilizantes, opiáceos, ketamina…) potencia los efectos de ambas sustancias dando lugar a que el margen de seguridad se reduzca notablemente y aumenten las posibilidades de sufrir sedación y pérdida de conocimiento. La mezcla con estimulantes (speed, cocaína, éxtasis…) puede enmascarar los efectos del GHB, facilitando que se consuma más de la cuenta de ambos y que, en consecuencia, terminen produciéndose reacciones adversas. Los efectos resultantes de mezclar GHB y otras drogas son, en muchos casos, desconocidos, pues no hay estudios al respecto.

INTOXICACIÓN:

La intoxicación por GHB produce pérdida de conciencia y ralentización de la respiración, que puede derivar en una depresión respiratoria. Generalmente el/la intoxicad@ se recupera de forma espontánea al cabo de 2-4 horas, no obstante, la situación puede agravarse por el consumo combinado con otras sustancias, en especial las depresoras. Recientemente, una persona murió en Zaragoza después de que sus “amig@s” le echaran GHB en el cubata, excediendo la dosis y sin tener en cuenta la cantidad de alcohol ya consumida.

En ocasiones la sobredosificación también produce vómitos. Ante desmayos y pérdidas de conciencia, para evitar que la persona pueda ahogarse con su propio vómito, se la debe tumbar de lado mientras se espera a que llegue la ambulancia.

Manténgase fuera del alcance de l@s niñ@s. Consulte a su médico o a personal especializado.

CC BY 4.0 Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional.

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